El pistacho es un fruto seco que tiene su origen en las regiones más montañosas de Siria, Turquía, Irán, Pakistán y Afganistán, aunque en Europa, en tiempos de la dominación del Imperio Romano ya era muy conocido.
En algunas zonas de España también se cultiva desde hace no muchos años.
La característica principal del suelo para el cultivo del pistacho, es que tenga buen drenaje. Hay que tener en cuenta también que no tolera encharcamientos. Soporta temperaturas extremas, desde 50ºC hasta -30ºC:
Las variedades del pistachero a plantar son macho y hembra. Aunque se puede sembrar a través de su semilla lo normal es que se propague a través de injertos, en España hay varios viveros que están especializados en el cultivo del pistachero.
En cuanto a sus propiedades, tiene muchas, como el resto de frutos secos, aunque son más ricos en proteínas y tienen gran cantidad de fibra, ácido fólico y grasas buenas para nuestro organismo, que ayudan a reducir el colesterol, aunque eso sí, consumidos en pequeñas cantidades.
Resumimos sus propiedades:
- Elevado contenido en ácido oleico.
- Rico en grasas monoinsaturadas, que no se acumulan en las arterias y reducen los niveles de colesterol en la sangre.
- Contiene arginina, un aminoácido que ayuda a aumentar las defensas y ayuda a mejorar la circulación sanguínea.
- Actúa como antioxidante.
- Gracias a su contenido en fibra, ayuda al control de peso (consumido con moderación) y a regular el tránsito intestinal.
- Alto contenido en vitamina E, carotenos y fitoesteroles.









